Noticias10 de febrero de 2020

Talleres de reminiscencia: objetos, imágenes y músicas para recordar y hacer trabajar el cerebro

La Residencia y Centro de Día Sant Vicenç de Castellet lleva a cabo, a través de las profesionales Mireia González y Meritxell Sánchez, terapeuta ocupacional y psicóloga del centro, los llamados talleres de reminiscencia. Con esta técnica se consigue estimular cognitivamente las personas que viven o están en la residencia y centro de día a partir de objetos y elementos facilitadores como pueden ser fotografías, audiovisuales, objetos o músicas, entre otros.

El año 2017, profesionales del centro de Sant Vicenç participaron en el Programa Remi, que impulsaba la Fundación Salud y Envejecimiento de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y que les dio herramientas para perfeccionar los talleres de reminiscencia en personas mayores, ya que la residencia y Centro de Día Sant Vicenç de Castellet ya ofrecía los talleres de reminiscencia antes del 2017. El programa, tal y como recuerda Meritxell Sánchez, los sirvió para «ampliar conocimientos y confirmar, desde una vertiente más académica, técnicas que ya poníamos en práctica con buenos resultados «.

 

Meritxell Sánchez y Mireia González, las dos profesionales que llevan a cabo los talleres de reminisicència en Sant Vicenç

 

En la Residencia y Centro de Día Sant Vicenç de Castellet, hay dos grupos de reminiscencia, que varían según el nivel cognitivo de sus participantes. Por un lado, está el llamado taller ‘Recordemos el pasado’, en el que personas sin deterioro cognitivo o con un deterioro leve o moderado se encuentran una vez al mes para conversar y recordar juntos sobre el tema que ellos mismos han propuesto en sesiones anteriores ya partir de los materiales que los facilitan. Este grupo, como suele ser bastante numeroso (de unas 30 personas) se divide y se realizan dos grupos. Por otra parte, en el taller denominado ‘Recordemos con nuestra música’ asisten personas con deterioro cognitivo grave y severo. Se trata de grupos más reducidos, de entre 8 y 10 personas, que hacen sesiones de una hora de duración y que se realizan de forma semanal. En este grupo se trabaja la reminisicència siempre a partir de estímulos musicales.

 

Cómo se desarrolla el taller?

Antes de cada sesión, Mireia González y Meritxell Sánchez preparan el taller ‘Recordemos el pasado’ y hacen investigación de material diverso que esté relacionado (fotografías, imágenes, objetos, música, audiovisuales, etc). Para el grupo «Recordemos con nuestra música», las profesionales, a partir de la información que tienen sobre los gustos e intereses de cada participante, buscan los temas musicales más significativos para cada uno y los agrupan.

El día de la sesión, el grupo ‘Recordemos el pasado’ se presenta el tema escogido y se muestran los objetos o de otros estímulos que servirán para que los participantes comiencen a explicar qué recuerdos los evoca y qué significado tienen para ellos. A partir de ahí, nace una conversación entre los participantes, en la que expresan recuerdos y emociones. Las profesionales siempre intentan tener un papel secundario, acompañando y reconduciendo posibles situaciones de malestar. Cuando finaliza, piden a los participantes cómo se han sentido durante la sesión y la opinión que queda recogida para tener en cuenta en el futuro.

 

Por otra parte, durante el taller del grupo ‘Recordemos con nuestra música’ se reproducen los temas musicales y las profesionales observan la reacción que los provoca. A partir de aquí les piden y / o los recuerdan el nombre de los cantantes. Además, si ven que se muestran muy reactivos ante una cierta canción les intentan hacer evocar recuerdos concretos relacionados con este estímulo, por ejemplo, les piden si aquel tema lo habían bailado, con quién, en qué fiesta o lugar, etc. Si la persona no se puede expresar verbalmente, las profesionales observan su reacción, y si ésta es positiva, se vuelve a reproducir en otro momento. Si es negativa o hay una falta de reacción, tenderemos a buscar otros.

Meritxell Sánchez y Mireia González explican que en las sesiones con personas con deterioro cognitivo grave y severo «vemos una respuesta muy clara a nivel emocional. Hay personas que cierran los ojos y hacen como si baila o como si tocas un instrumento «. Las profesionales subrayan que «con grupos en los que hay mucha agitación, a veces las sesiones van bien porque la música reconduce la actitud: se levantan, bailan y la expresión les cambia».

 

La clave, el Modelo de Atención Centrada en la Persona (ACP)

La técnica de reminiscencia entroca perfectamente con la filosofía y la manera de trabajar de San Andrés Salud, que se basa en el modelo de Atención Centrada en la Persona (ACP), que tal y como recuerda la directora de la Residencia y Centro de Día Sant Vicenç de Castellet, Nona Galí, «tiene como fundamento la dignidad, la autonomía y el empoderamiento de la persona». Es por ello, que el centro dispone de una información muy amplia sobre cada persona atendida: «tenemos su historia de vida, sabemos cuáles son sus gustos».

 

Beneficios: mejorar el bienestar a retrasar problemas cognitivos

Los talleres de reminiscencia tienen como objetivo principal mejorar la calidad de vida de las personas, y esto lo consigue a través de mejorar su bienestar, la satisfacción personal y la satisfacción por la vida; de estimular la atención, la memoria y el lenguaje; de evocar y revivir momentos significativos para la persona y las emociones que se desprenden; de fomentar la socialización a través de la conversación entre iguales; de potenciar la autoestima y sentimiento de identidad; y de retrasar la aparición de posibles problemas cognitivos en caso de ausencia de deterioro.